miércoles, 20 de abril de 2011

Origen del Kebab

Cuentan que hace mucho, mucho tiempo reinaba en Barcelona un califa muy rico y poderoso, que vivía rodeado de lujo y comodidades en un palacio hecho de caballos vivos. Tenía un harén formado por cuarenta y dos bellas mujeres, y cada día se las fockaba.

Un día llegó al palacio un viejo mago, que se dirigió al califa con estas palabras, pero en moro:
-¡Oh, gran califa! Mi hija forma parte de vuestro harén. Si no os la fockáis, yo os concederé cuatro deseos para embellecer vuestra preciosa ciudad.
-¿Cuatro? –preguntó el califa.
-Sí –respondió el anciano- ¿por?
-No, por nada, generalmente son tres.
-Bueno, pues tres.
-No, no, no, no, no –dijo el califa muy rápido- Cuatro, cuatro. A ver, quiero que en Barcelona haya una playa.
Y el anciano creó una playa preciosa al este de la ciudad. El califa la recorrió con el anciano, satisfecho, pero entonces le entró sed.

-Y quiero –siguió el califa- que cuando vaya de fiesta o pasee tranquilamente por la playa haya gente que me venda bebidas refrescantes por tan solo una moneda.
Y el anciano creó a los cerveza beer amigo, y vio que eran buenos. El califa pusose cieguísimo, y diose cuenta de que algo faltaba.

El califa se parecía al señor que dice NO
-Y quiero –dijo el califa- la comida perfecta. Llena de grasa, pero no tanta como para que dé arcadas, un poquito menos. Con una carne tan deliciosa que nunca parezca que haya suficiente, y uno pueda comer horas y horas. Con muchas verduras, para que parezca sana y llena de sabor. Que sea fácil de llevar y tan ideal para tomar antes de salir de fiesta como de resaca. Y que tenga un precio más que razonable.
Y en ese maravilloso instante la historia del mundo cambió para siempre y se creó el kebab. El califa, y todo el mundo, quedó muy satisfecho.

-Solo te queda un deseo –le recordó el viejo.
-Ya lo sé –dijo el califa, un poco irritado- Voy llevando la cuenta.
-Vale, vale –dijo el viejo.
-Tiene que ser algo guay. A ver… Ya está. ¡Que cada vez que uno salga por Barcelona, focke seguro!
Y el viejo lo concedió. Volvieron al palacio y el anciano se despidió. 

Y antes de marchar le recordó al califa:
-Acuérdate de no fockarte a mi hija.
-No, no –dijo el califa- Descuida.
En cuanto se fue el viejo, el califa hizo lo que todos nosotros hubiéramos hecho en esta situación. El anciano volvió al cabo de una semana, iracundo.
-¡Cabronazo! ¡Que te has vuelto a fockar a mi hija!
-Ya ves –dijo el califa; y luego para arreglarlo- Me sabe mal.
-¡Sí, eso, ahora encima te sabe mal! ¡Pues antes no te sabía mal, eh!
-Bueno, bien, bien, bien, tampoco sabía, no te creas –dijo el califa. Era una broma picantona.
-Mira, califa, los deseos no los voy a deshacer porque no se puede. Pero te los voy a joder todos. Ya verás.

Y hizo unas movidas mágicas.

Y la playa maravillosa se convirtió en la Barceloneta, que es una puta mierda.

Turistas en la Barceloneta
Y los cerveza beer amigo empezaron a multiplicarse hasta que fue imposible dar un paso por la ciudad sin que se te abalanzaran cuatro encima, y era muy difícil darles a entender que no querías cerveza.

Y el kebab siguió siendo maravilloso, pero se repetía más que Los Simpsons y era muy difícil comerse más de uno y a veces hasta acabárselo, y si ibas a beber quizá no era muy buena idea comerse uno.

Y en Barcelona siguió siendo muy fácil fockar al salir de fiesta, pero con hombres.

4 comentarios:

  1. Me parece evidente pero aviso a la gente muy crédula, como Tom Cruise, que esto es una leyenda y que probablemente no fue este el origen del Kebab, pese a lo que pone el título.

    A mí me lo contó un pavo.

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  2. Alejandro Álvarez20 de abril de 2011, 19:42

    es increible lo que uno encuentra navegando por el ciberespacio. sebastian, te daba por desaparecido del mundo de la critica de kebab. despues del RIDICULO que hiciste en la cena de navidad de la redaccion de la revista MI KEBAB.ç

    aprovecho por si algun lector no lo sabe, te presentaste BORRACHO COMO UNA CUBA, con el traje hecho jirones, gritando que eras jesucristo II y que por eso llevabas el escroto fuera de la bragueta. te caiste encima de un enano y vaciaste el extintor sobre la cara de lola de recursos humanos, que ya no ha vuelto a ser la misma


    te alegrara saber que ahora yo ocupo tu puesto. ay sebastian, cuando miro atras y pienso que si ubiera sabido durante tantos años de rivalidad en la escuela de critica de kebab donde ibas a estar tu y donde iba a estar yo ahora me tendrian que haber recojido con una ambulancia porque me habria muerto de la risa.

    muacs
    A.A.

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  3. Vaya, Alejandro, veo que sigues estando lleno de odio y resentimiento.

    Llevo muchos años apartado de este juego y sin ver tu asqueroso monóculo y sombrero de copa. Y no pienso entrar ahora.

    Puedes seguir contando calumnias, tranquilo, que en cuanto descubra cómo se borran los comentarios te vas a enterar.

    Que te jodan, Alejandro.

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  4. CERVEZABEERhashish30 de abril de 2011, 16:02

    KEBABULOSO!!!!

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